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domingo, 15 de mayo de 2016

LA CARA B ‖ SIN GUINDA EN EL PASTEL


Intrascendente goleada en contra para finalizar una notable segunda vuelta que hace tiempo permitió que la UD esté entre los grandes al menos un añito más. El Málaga se despidió de su afición hasta agosto con goleada a costa de unos amarillos que, aunque controlaron la posesión del balón, no hicieron lo propio con el partido. Los de Setién acabaron exhaustos, acusando el cansancio acumulado a lo largo del partido y sobre todo de  la temporada, lo que hizo que los espacios entre líneas fueran mayores de lo habitual.  Esto fue aprovechado por los malacitanos, que no perdonaron a la contra y estuvieron contundentes en ambas áreas, todo lo contrario que la UD que, en una no pudo con el Memo Ochoa ni en la otra con Charles. Esas fueron las claves para que el partido acabara con un resultado excesivamente abultado y engañoso a tenor de lo que se vio en el terreno de juego.

Defensa sin piloto automático. Seguramente de jugarse ayer algo la UD, no se hubieran cometido los errores defensivos que propiciaron los tantos blanqiazules. El fútbol es de pequeños detalles, de ese balón dividido o ese metrito de más o de menos, véase por ejemplo el gol de Cop en el que se metió a sus anchas por el medio de la cocina amarilla para rematar a placer. Cosa que no es de extrañar en una defensa que sin intensidad tiende al despiste, aún más. Como bien dijo Setién es para tomar nota, pero tampoco para alarmarse ni mucho menos, pues la zaga con el resurgir del Gran Capitán, la grata irrupción de Lemos –hoy algo desacertado- y un siempre solvente Pedro Bigas –por poner algunos ejemplos- ha realizado una notable segunda vuelta. Ahora a descansar espartanos.

Exhibición de Roque para concluir la temporada de su vida. Hasta ahora, porque con el menudo canterano nunca se sabe. Su debut en la liga de las estrellas ha sido de matrícula, funcionando como motor y brújula del juego amarillo. Fue el más inspirado de los suyos en la Rosaleda para despedirse de una excelsa temporada, la mejor hasta ahora de su carrera a nivel individual. Es cierto que Viera ha sido el jugador más trascendental de los amarillos, pero el teldense el más imprescindible. Si faltaba el primero habían jugadores que podían hacer funciones similares. Sin embargo, si se ausentaba Roque el juego de los suyos variaba drásticamente, convirtiéndose éste más directo y menos elaborado. 

Foto portada: © laliga.es.

domingo, 13 de marzo de 2016

LA CRÓNICA ‖ CON LA MIEL EN LOS LABIOS


Así se quedaron los aficionados amarillos en la noche de hoy. Partido más que digno ante el todopoderoso Real Madrid, sobre todo en un segundo tiempo en el que se hiceron méritos más que suficientes para conseguir un empate que acabó llegando, pero con la misma que vino se fue.

Volvía el Real Madrid a Gran Canaria quince años después del único gol de falta de Zidane con la camiseta blanca, y lo hacía con casi todas sus estrella en el verde. Los amarillos por su parte comenzaron el encuentro bien ordenados, pero con más tímidez de la habitual. Sin embargo, no dudaban en aprovechar los espacios que concedía el Madrid hasta realizar su primera aproximación en el minuto siete por la banda de Momo. Sólo tres minutos despúes llegaría la primera ocasión clara del partido, en la que Modric regaló el balón a los de Setién, pero el disparo de William a quemarropa se topó con Navas.

Cumplido el primer cuarto de hora, Casemiro recibió la primera amarilla del envite por agarrar a Montoro. Transcurría el partido con una UD más arropada atrás de lo normal dada la envergadura de un rival que no terminaba de controlar del todo el partido. No obstante, nunca le ha hecho falta dominar para hacer daño a su adversario. Tal y como sucedió en el minuto 24, en el que Ramos remató magistralmente en el primer palo y exento de marcaje un córner sacado por Isco. Saque de esquina, no del todo necesario, provocado por el capitán amarillo tras un remate de Cristiano a pase entrelíneas de Modric que desbarató Varas. El Madrid hacía honor a su pegada, primera llegada y primer gol.


Con el marcador en contra, los de Setién no tiraron la toalla e intentaban armar jugadas con parsimonia y la posesión como bandera. Apunto estuvo Bigas de sorprender a Navas al rematar de cabeza un córner sacado por Montoro, pero el balón se marchó por encima del travesaño. Precisamente el valenciano recibió tarjeta por una entrada a destiempo a Casemiro, el otro jugador amonestado hasta el momento. Poco más sucedió antes del descanso, Nili lo intentaba con más corazón que cabeza, mientras los blancos aprovechaban los espacios que concedían los locales al irse arriba. Los de Setién plantaban cara y achicaban balones cuando  Modric ponía a funcionar a los suyos, como en la última aproximación del primer tiempo, en la que Lemos despejó un centro de un incisivo Carvajal por banda derecha.

El cántabro decidió empezar el segundo tiempo con un cambio de cromos -Dani Castellano por Garrido- en aras de darle mayor profundidad al costado izquierdo de los amarillos, los cuales retornaron al terreno de juego presionando bastante arriba y dispuestos a no dar el partido por perdido. Encuentro que se empezaba a embarrar tras un choque fortuito entre Montoro y Cristiano que acabó en saque neutral. Los amarillos dominaban, pero no terminaban de culminar sus ocasiones por culpa de un providencial Keylor Navas. Primero ante William José que recuperó el cuero gracias a su lucha incesante, y después en un remate forzado de Nili tras una gran jugada de Momo por la izquierda. El de la Feria fue el mejor de los amarillos durante la noche de hoy, una constante pesadilla para unos blancos que sólo se aproximaban a la meta de Varas con tiros lejanos, como uno de Bale que casi sorprende al sevillano. Precisamente un paisano del guardameta fue el siguiente protagonista, el colegiado Fernández Borbalán, que se equivocó al pitar cesión en un rechace de Arbeloa que acabó en las manos del costarricense tras tocar levemente en El Zhar. Los de Setién no supieron aprovechar el regalo del árbitro, pues Casemiro sacó con la puntera el remate de Viera.


Se hacían méritos de sobra para conseguir un empate que parecía que no iba llegar, mientras Setién ponía toda la carne en el asador sacando a David García por un Sergio Araujo que fue recibido con pitos por los aficionados amarillos. Tres minutos antes del final del partido, llegó la locura a la grada con el gol de William José en una jugada en la que - tras un error de Kovacic- Momo centró para que el brasileño batiera al meta madridista por alto. Sin embargo, es bien sabido por todos lo poco que duran las alegrías en casa del pobre. A los dos minutos Bigas consiguió salvar una embestida blanca, pero el balón se fue a córner y de éste salió el definitivo tanto de Casemiro que cogió a la zaga amarilla dormida, celebrando aún, un empate que apunto estuvieron de conseguir. Cumplido ya el tiempo reglamentario, Ramos vio la segunda amarilla poco antes de que el árbitro pitara el final de un choque vibrante en el que poco faltó para rascar un punto que hubiera sido más que merecido, pero no pudo ser.

martes, 1 de marzo de 2016

LA CRÓNICA ‖ DEUDA SALDADA


Los amarillos le devuelven al Getafe la goleada de la primera vuelta con resultado similar. Victoria contundente de una UD más ordenada y eficaz que nunca, que vio como el partido se le puso temprano de frente, ventaja que supo aprovechar a la perfección en todo momento. Segunda asignatura pendiente que se saca en tan sólo cinco días, después de haber conseguido la primera victoria fuera de casa, el siguiente objetivo era encadenar los dos primeros triunfos consecutivos, y así se hizo.

Tras cinco minutos de tanteo inicial en los que el Getafe intentaba sin éxito hacerse con la iniciativa, los amarillos dieron en el blanco en el primer intento, poniendo el partido de cara para los de Setien. De esta forma, los azulones volvían a recibir un gol tempranero en el que Bergini cantó la traviatta, posibilitando el tanto de William José tras centre del Gran Capitán.

Con el marcador en contra, los madrileños empezaron a apretar más arriba y a hacerse dueños del esférico, pero la UD ratificaba la seriedad defensiva que mostró en Ipurúa juntando las líneas más de lo habitual, al igual que sucediera en las vascongadas. Precisamente los dos héroes de éibar fueron los siguientes protagonistas, primero Wakaso lesionándose y provocando que entrara al campo El Zhar, que había vuelto al banquillo en beneficio de Momo. Después fue Bigas el que apareció en escena para recibir una merecida amarilla.

La siguiente cartulina no se hizo esperar, para suerte de los amarillos que vieron como un tiro de Viera de fuera del área tocaba dentro con la mano de Laccen. Él mismo transformó con parsimonia el penalti que alumbraba el camino de la UD en un choque trascendental contra un rival directo y antes de medirse a dos de los mejores equipos del campeonato.

Fuente: udlaspalmas.es
Sin embargo, el Getafe no se rendía y descargaba su juego en banda derecha con más corazón que cabeza. Toda la que tenian los amarillos para defender con más solidaridad que nunca, sabedores de que el tiempo corría a su favor. La fuerza volvía a no acompañar a Sarabia, Yoda y compañía. Apesar de que este último lo intentaba una y otra vez. El fráncés acabó el primer tiempo muy entonado y totalmente desencadenado, escenificando mejor que nadie que su equipo no se iba a dar por vencido.

Tras el descanso la UD cogió aire y salió presionando más arriba, conocedores de que el tiempo pasaría más rápido con el balón bajo sus pies. Más aún si hacían el tercero rápido, como ocurrió al poco tiempo. Apunto estuvo Momo de sorprender sin ángulo, pero topó con Guaita, el cual no pudo hacer nada en la continuación de la jugada, en la que Viera asitió a Tana para que, tras darse media vuelta con maestría, hiciera el primero de los dos tantos que anotó durante la noche.
Fuente: as.com
Eficiencia pura y dura de una UD bien distinta a la habitual, con menos posesión y más contundencia arriba. Esperando más, pero sabiendo qué hacer con el balón y leyendo el partido con inteligencia, aunque no exento de cierta suerte, la misma que tuvo en el País Vasco y que le había sido esquiva durante casi toda la temporada. De esta forma, se aseguraban una merecida victoria ante un conjunto azulón muy horizontal, que no tuvo su primera ocasión clara hasta después del gol del de San Cristóbal, cuando Varas se despertó de la siesta para despejar un testarazo de Medrán.

Si fuera poco, Pereira vio la segunda amarilla a los pocos minutos, momento que aprovechó Setién para equilibrar a los suyos sacando a Viera por Montoro, el cual volvía a jugar tras su desafortunada lesión el día de su debut. Los locales siguieron con su prágmatismo incesante, pues cada vez que llegaban era con peligro, esta vez con El Zhar pegando un fiero latigazo al larguero desde fuera del área.

Con el partido finiquitado, parecía que poco más iba a pasar, pero dio tiempo de ovacionar a Valerón, de que se lesionara Bigas del hombro, de ver a Roque de lateral derecho -y recibir una amarilla que le hará perderse el siguiente partido- e incluso de que Tana pusiera la guinda del pastel haciendo el cuarto en el marcador tras un gran pase de Momo. Este tanto iguala a ambos conjuntos en el golaverage particular. En definitiva, partido redondo para una UD que goleó y adelantó en la clasificación a un rival directo de capa caída que pierde por séptima jornada consecutiva. Una película bien distinta a la que propició la destitución de Herrera en la primera vuelta, precisamente la contraria, pues esa vez fueron los amarillos los que sufrieron un cuatro a cero en contra.

Foto portada: © udlaspalmas.es

miércoles, 10 de junio de 2015

LA CARA B ‖ REAL VALLADOLID - UD LAS PALMAS


Un espejismo de veinte minutos. A pesar de encontrarse con un campo empapado a parte desiguales, la UD empezó el partido apretando sin cesar y arrinconando a los locales gracias a un tridente ofensivo que salió muy enchufado, sobre todo Roque, aunque no anduviera fino en la definición. Sin embargo, el gol tempranero nunca ha sido nuestro mejor aliado. Los amarillos fueron retrocediendo metros y los vallisoletanos no desaprovecharon la primera ocasión que tuvo Hernán Pérez. Un gol no desprovisto de calidad y fortuna, pero en el que Javi Castellano llegó tarde y pasado de revoluciones. No se supo mucho más de la Unión Deportiva durante el partido, que tuvo que resignarse a achicar balones en un campo que parecía más una piscina que otra cosa.

Bloqueo mental y desorden táctico. Otra vez tras un tanto a favor, lejos de imprimir tranquilidad, la escuadra amarilla volvió a carecer de oficio en un partido en el que el orden era fundamental estando como estaba el verde. La descolocación de los Herrera no sólo le dio campo y alas a los blanquivioletas, sino que también hacía que cada vez que recuperabn el balón no hubiera jugadores bien posicionados para darle salida al cuero con coherencia. Araújo estuvo muy desasistido debido a la fehaciente rotura del equipo. Asimismo Viera, el jugador llamado a darle más clarividencia al juego amarillo, no tuvo la frescura física necesaria para desplegar la calidad que atesora. Además, tuvo que ser sustituido debido a un fuerte golpe en el gemelo. Por otra parte, no todo fue negativo pues hay que destacar la labor defensiva de jugadores como Ángel, el defensa más regular de lo que llevamos de temporada y posiblemente el mejor de los de Herrera en la tarde de ayer, sobre todo si tenemos en cuenta que le tocó bailar con la más fea.

La descompensación del trivote. Puede que sea oportunista, pero dos de las mejores rachas de los amarillos durante la temporada han venido tras lesiones de futbolistas del medio del campo, concretamente de Hernán, al que ayer se le vio falto de ritmo. No me malinterpreten, el de Zarate ha sido sin duda uno de los mejores de la temporada, pero eso no quita que el trivote más utilizado sea también el más descompensado, pues hay duplicidad de funciones y ausencia de otras. Hablando mal y claro, hay mucho músculo y poca magia, dificultandose en exceso la salida de balón y habiendo mucho más espacio con los delanteros que cuando juega ahí Valerón, Roque o Vicente. Puesto que aunque sean jugadores de características bien distintas, los tres tienen un denominador común, su inequívoca vocación ofensiva. Esto se vio en los últimos quince minutos, donde a pesar de jugar con dos jugadores más no se supo materializar esta ventaja en el campo. Teniendo los locales incluso oportunidades de llevarse el encuentro, como la clara ocasión de Mojica que apunto estuvo de costarnos un disgusto. En esos minutos finales se volvió a ver la escasez de oficio que adolece el equipo haciendo faltas incomprensibles, ya que con dos jugadores menos como más te pueden hacer daño es a balón parado.

Buen resultado a pesar de todo. Como decía el bueno de Paco Castellano, podía haber sido mejor, pero también podía haber sido peor. Queda todo por decidir, pero está claro que un empate con goles fuera de casa siempre te otorga cierta ventaja, aunque ésta sea muy ligera al ser a un tanto. Lo único malo que las sensaciones con las que se acabó el partido reactivan moralmente a unos pucelanos que llegaban hundidos a estos play off. Sin embargo, el próximo sábado en el Gran Canaria veremos una película bien distinta, para empezar el verde del recinto de Siete Palmas estará mucho más practicable que el del Nuevo Zorrilla, salvo que el dios Tláloc nos juegue una mala pasada. Esto permitirá que el marrullero juego de los de Rubí -que no podrán contar ni con Chica ni con Timor- no se vea tan beneficiado como durante la tarde de hoy. Pongan a lavar la casaca amarilla y prepárense para la siguiente batalla, que esperemos que sea la antepenúltima.